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    Esferas Precolombinas del Diquís

    Esferas Precolombinas del Diquís

    El sureste del país fue habitado por grupos indígenas por varios miles de años. Las diferentes zonas presentan ocupaciones relacionadas a través del tiempo, constituyéndose en una región cultural que ha sido denominada Subregión Arqueológica Diquís. Junto con el oeste de Panamá forman la Región Arqueológica Gran Chiriquí.

    Territorio Indígena Ancestral

    Los grupos indígenas precolombinos se dedicaron a la agricultura, destacando el cultivo de maíz y de tubérculos como la yuca, y además practicaban la caza y la pesca. Asimismo, eran expertos alfareros, produciendo utensilios de cerámica para sus actividades domésticas, pero también para actividades especiales y como ofrendas funerarias.

    A partir del 700 d.C. produjeron un particular estilo de orfebrería aprovechando los yacimientos de oro de la Península de Osa. También eran expertos en el trabajo de la piedra, material que usaron para fabricar herramientas para el cultivo de la tierra y el procesamiento de alimentos, o para elaborar instrumentos de hueso y madera. Además, tallaron objetos de piedra para usos simbólicos, artísticos o religiosos. Entre estos se encuentran los cilindros de piedra con bajorrelieves, esculturas con formas humanas y animales, además de las impactantes esferas de piedra.

    Las Esferas de Piedra

    Esta zona se destaca por la monumental presencia de las esferas de piedra y las estatuas con base de espiga. Las esferas se presentaron en agrupamientos lineales, semicirculares y triangulares, pero la mayoría de ellas fueron removidas durante la época bananera y trasladadas a otros lugares del país y el extranjero.

    Se ubicaron principalmente en el Delta del Diquís, en áreas abiertas o plazas de algunas aldeas. El tamaño de las esferas va desde unos pocos centímetros hasta 2.5 metros y su peso oscila entre algunos kilos hasta 25 toneladas, presentando distintos acabados desde un picado grueso hasta pulimento.

    La materia prima para crearlas provino de las estribaciones de la Cordillera Costeña donde se han identificado yacimientos de gabro y granodiorita, que eran de los materiales más frecuentemente utilizados en su confección, además de piedra caliza y arenisca.

    Sitio Batambal

    Se ubica en la cima de una loma con vista al río Térraba y en un área de dos hectáreas. En el lugar se han detectado ocupaciones asociadas a dos diferentes períodos. En un primer momento fue una aldea pequeña (300 - 800 d.C.). Luego, durante el período tardío (800 - 1500 d.C.) fue un lugar de actividades especiales que formó parte de aldeas grandes que se ubicaron cerca de los fértiles terrenos asociados al río Térraba.

    En este sitio se encuentran 4 esferas de piedra relacionadas con un conjunto de 8 estructuras construidas con cantos rodados. La excavación de una de estas estructuras permitió el hallazgo de tres esferas pequeñas de piedra y un conjunto de más de 160 fragmentos de esculturas antropomorfas y zoomorfas que describen la realización de actividades especiales.

    Sitio Finca 6

    Se ubica en la planicie aluvial cercana a un "estero" y formó parte de la extensa ocupación de la llanura aluvial entre los ríos Térraba y Sierpe. Ahí se encuentran dos alineamientos de esferas, montículos artificiales residenciales y funerarios, empedrados sepultados y depósitos de materiales.

    Las actividades de investigación, realizadas por arqueólogos del Museo Nacional de Costa Rica, permitieron estudiar un área con dos montículos artificiales con diámetros entre 20 y 30 metros. Sobre estos se habrían colocado las viviendas de los individuos principales del asentamiento. Los montículos tenían una especie de pórtico y rampas de acceso. En uno de los casos se colocaron esferas de piedra de 1.10 m de diámetro en las esquinas de la rampa para señalar la importancia de la estructura y sus ocupantes.

    Los dos alineamientos de esferas de piedra de Finca 6 son los únicos que sobreviven de una gran cantidad que existió y fueron afectados por vandalismo u obras agrícolas. Uno de ellos consiste en tres esferas sobre una longitud de 77 metros. El otro tiene dos esferas con una distancia entre ellas de 11 metros; miden entre 1 y 1.70 metros y se encuentran semi-enterradas bajo sedimentos.

    Impacto de la Conquista

    Con el impacto de la Conquista y la Colonia los grupos fueron diezmados y sometidos a nuevas condiciones de vida. Fueron obligados a abandonar sus asentamientos y reubicados en poblados bajo el control español. Los poblados actuales de Térraba y Boruca son ejemplo de esta situación pero también de la sobrevivencia y lucha de los descendientes de los pobladores originales.

    Los sitios con esferas de piedra del Diquís son una herencia patrimonial precolombina de reconocimiento mundial.

    Textos: Francisco Corrales Ulloa, Museo Nacional de Costa Rica. Fotografía: Museo Nacional de Costa Rica.